
México
El alma profunda del exilio
"Eran Quijotes, aún expulsados
de un lugar de la Mancha"
Dr. Raúl Carranca y Rivas
La España emigrante hacia México data de muchos siglos atrás. Desde que Cortés "inauguró la ruta", hasta la fecha, México ha recibido a España en sus entrañas y la ha hecho parte de sus días.
Cada emigrante al dejar su tierra comienza una historia. Historia que en parte será común a la de muchos, en parte tendrá su carácter individual y en parte será el país de acogida quien la marque en forma definitiva.
Motivos, todos: económicos, idealistas, políticos. Buscando libertad, independencia, seguridad, amor. Buscando un mejor futuro, buscando una tierra de aventura, esperanza y desafío. Exiliados por la lucha de ideales, "exiliados que llevan consigo la huella de un fracaso, exiliados que perciben la tierra a la que se llega como un refugio, un asilo al que les obligaron a ingresar"1.
Motivos, cualesquiera que se mencionen, en tantos años de historia compartida entre México y España.
Es, por tanto, el objetivo del presente trabajo mostrar el testimonio de vida de estos emigrantes y del México que los acogió; presentar las dificultades y vicisitudes a las que se enfrentaron al dejar su patria rumbo a una nación tan diferente a la suya y tan común a la vez. Presentar alegrías y sinsabores que se palpan, al integrarse al vivir de diario, frente a nuevos olores y sabores, frente a nuevas costumbres, añorando por las noches la tierra propia y el ayer de siempre.
Es objetivo de este informe presentar cómo cada uno de ellos fue dejando poco a poco su identidad ibérica y absorbiendo cada día los rayos de sol mexicano.
Por último, presentar un homenaje y un agradecimiento a todas ellas y ellos, ya que con su llegada aportaron a nuestro país su esencia, dejando una huella dentro de nuestra cultura y nuestra historia.